| El chupete ¿amigo o enemigo? |
Sin duda es un tema sobre el que existen diversas opiniones y experiencias. Para algunas madres el chupete es el salvador de largas noches en vela o del llanto inconsolable de su hijo, para otras es un accesorio que puede producir muchos daños. Ambas realidades son ciertas y lo importante es tener claro el panorama para tomar la decisión de si dárselo a un hijo o no. Por otra parte hay que saber, como en cualquier otro tema que los extremos pueden ser dañinos; pero que un chupete “controlado”, pude tener mucho menos consecuencias negativas de las que enuncian sus detractores.El succionar es uno de los primeros reflejos que desarrolla el ser humano, incluso en el vientre materno se ha visto que las guaguas se chupan el pulgar. Este es un acto que lo tranquiliza y relaja; del mismo modo y con mayor motivo cuando la guagua llega a un mundo que le es ajeno aflora este reflejo, que además le resulta necesario para su alimentación. De hecho muchas madres esgrimen a favor de uso del chupete que en caso de no usarlo, los niños se chuparan sus dedos lo que puede ser más difícil de controlar a la hora de cortar el hábito. Lo que sí al parecer está claro y todos no discuten es que el chupete nunca es bueno durante los primeros días de vida de un niño. En lo posible hay que tratar de aplazar su uso hasta por lo menos el primer mes. Esto debido a que los chupetes necesitan una acción de succión distinta de la que requieren los pezones por lo tanto puede terminar por confundir a la guagua e interferir en la lactancia. Problemas del chupete -Chupete y lactancia: según un estudio existe gran relación entre la succión correcta o incorrecta, el uso del chupete y el éxito de la lactancia. Luego de analizar los casos se concluyó que desincentivar el uso del chupete contribuye al éxito de la lactancia. -Posible infección: es difícil mantener el chupete siempre limpio, especialmente cuando la guagua lo usa mucho, y es un canal muy fácil para que la guagua reciba infecciones. De hecho durante los primeros meses se recomienda esterilizar el chupete a diario. -Deformación en los dientes: si el niño usa chupete con posterioridad a la salida de sus dientes; se le puede presentar una deformación dentaria. Su uso intenso y prolongado puede impedir el desarrollo normal de los dientes. -Infecciones en los oídos: estudios han demostrado que el uso del chupete después de los 10 meses aumenta la infección del oído medio, ya que el chupete aumenta la salivación, por lo que el niño tiene en su boca la presencia de más bacterias que pueden pasar al oído.-Conciliador del sueño; cuando los niños se acostumbran a apoyarse en su uso para conciliar el sueño se puede transformar en un grave problema para las madres, ya que cada vez que lo pierda en el transcurso de la noche se pondrá a llorar para tenerlo. -Prolongar su uso en el tiempo –fuera de lo recomendado- puede causar deformaciones en el paladar que dificultaran la correcta pronunciación de algunas palabras para el niño. En caso de usarlo -Es aconsejable tratar de introducirlo a partir del mes de edad e iniciar su suspensión a los 10 meses. Además es bueno acostumbrar a la guagua a que lo use por períodos cortos. -Si se usa chupete hay que reponerlo con frecuencia ya que la goma puede romperse. -Es mejor no amarrarlo al niño, ya que puede ser causa de un grave accidente como asfixia. Consejos para quitar el chupete-La edad ideal para retirar el chupete es cerca de los 2 años. -Previamente se debe hacer el ejercicio de írselo quitando cada vez por mayor tiempo a lo largo del día, o por ejemplo acostumbrarlo que sólo lo use a la hora de acostarse. -Hablar con el niño que ya a esa altura entiende y explicarle el por qué. -En el caso de que el niño aún use mamadera es bueno eliminarla también y pasar al vaso. -Algunos son partidarios de hacerlo en forma drástica y otros paulatina; pero lo que sí es bueno es ponerle metas y premiarlo, ya que para los niños a esta edad esta es una fuerte motivación.
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Sin duda es un tema sobre el que existen diversas opiniones y experiencias. Para algunas madres el chupete es el salvador de largas noches en vela o del llanto inconsolable de su hijo, para otras es un accesorio que puede producir muchos daños. Ambas realidades son ciertas y lo importante es tener claro el panorama para tomar la decisión de si dárselo a un hijo o no. Por otra parte hay que saber, como en cualquier otro tema que los extremos pueden ser dañinos; pero que un chupete “controlado”, pude tener mucho menos consecuencias negativas de las que enuncian sus detractores.
-Infecciones en los oídos:
Consejos para quitar el chupete