| El desafío de sacarle la papa de la noche |
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Cerca de los tres meses, el pediatra te dirá que ya puedes suspenderle la papa de las tres de la mañana a tu hijo, en el caso de que haya nacido con un buen peso y este engordando como corresponde. Sin duda es una buena noticia, las mamás se alegran de que por fin van a poder dormir sin interrupciones. Sin embargo, la tarea no es fácil y a veces saltarse esta toma acarrea ciertas dificultades. Cada niño es un caso particular Antes de que la guagua cumpla los tres meses no es bueno intentarlo. De hecho muchos pediatras consideran que la toma de la noche es necesaria, hasta que el pequeño espontáneamente deje de pedir, cosa que generalmente ocurre a esa altura. Los especialista indican que no tiene mucho sentido someterlo a padecer hambre de noche para educarlo, ya que se trata de una guagua muy chica y lo único que se consigue con ello es disminuir la producción de leche de la madre que aún no tiene bien establecido el proceso de lactancia. De hecho en el primer trimestre de vida, la guagua necesita esta toma nocturna, sobretodo si toma leche materna, ya que esta se digiere más rápido que la artificial, y el niño todavía no tiene muy ordenada su alimentación. Pero a partir de los 4 o 5 meses el niño ya tiene su sistema digestivo maduro y está preparado para pasar toda la noche sin alimentarse. En todo caso para tomar esta decisión es fundamental contar con la aprobación del pediatra, ya que a veces si continúa pidiendo es que aún no está preparado para saltársela. En general se prolonga por más tiempo cuando:- Se ha producido una disminución de la producción de leche en la madre o el proceso de lactancia no está bien establecido. -La guagua tiene poco peso y las tomas del día no son suficientes. -Aún tiene el estómago pequeño para tomar grandes cantidades por lo tanto toma poco con frecuencia. -No presenta una curva ascendente de peso. En cualquiera de estos casos corresponde seguir con la toma nocturna, pero se puede aprovechar la ocasión para irlo ayudando a distinguir entre el día y la noche. Así cuando ya este bien de peso será muy fácil que pase la noche de largo. Para esto lo importante es usar una luz muy tenue, casi no hablarle y menos empezar a hacerle cariño para no estimularlo. Por otra parte, es bueno analizar los casos en que esta toma se prolonga por demasiado tiempo y ya claramente no es necesaria. Muchas veces se debe a que la madre cubre todas las necesidades en base a la alimentación y eso puede terminar por fomentar la obesidad en el niño. Cuando un niño se despierta a medianoche no necesariamente es por hambre; puede tratarse de frío o calor, de que no duerme bien y busca ser tranquilizado o regaloneado. Si puedes saltarte esta toma sigue los siguientes consejos: -Atrásale la última toma del día y adelántale la primera. -Si le estas dando leche de fórmula, dale más en la última toma. También, si el pediatra te lo permite puedes agregarle cereal a la leche para que le de mayor sensación de saciedad. Lo que nunca hay que hacer es agregarle más medidas de leche o darle agua azucarada en vez de leche ya que esta es una costumbre que puede derivar en la aparición de caries. -Si el niño se alimenta con lactancia materna observa si en realidad tiene hambre o lo que quiere es estar con la madre. Si este es el caso dale u poco de agua y ponle el chupete y se volverá a dormir. -Ten mucha paciencia, este paso se consigue a punta de perseverancia y veras que pronto se acostumbrará. -Cuando ya lo hayas conseguido no vuelvas atrás. Muchas madres piensan que si llora una noche no pasa nada con darle papa y vuelven atrás, porque el niño ya entendió que lo puede pedir y se le dará, por lo tanto la noche siguiente lo volverá a pedir. |



En general se prolonga por más tiempo cuando: