| El estreñimiento en las guaguas |
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Hay mamás que piensan que sus hijos sufren de estreñimiento, cuando en realidad pasan por las dificultades normales de toda guagua en relación a este tema. Es común que las guaguas gruñan, empujen y se enrojezcan al evacuar. En general se trata de un tema de madurez intestinal que se va superando con el correr de los meses y el niño va logrando una mejor coordinación entre los movimientos del intestino y la relajación del esfínter. Cuando se trata de la dificultad propia de cualquier guagua es útil flexionarles las piernas sobre el abdomen o ponerlos en posición más vertical para que les salga más fácil. El estreñimiento en los niños pequeños está más bien relacionado con las heces duras y escasas. Es decir si un niño hace bolas duras, aunque sea varias veces al día sufre de estreñimiento y por otra parte si hace cada tres días, pero con una consistencia normal, no padece de este trastorno. La mayoría de las guaguas al ir creciendo cambian su frecuencia de deposiciones y al pasar a leche artificial también varían la consistencia de las mismas. Las madres por su parte viven preocupadas con cada uno de los cambios que observan en sus hijos en relación a este tema y la verdad es que muchos de ellos son normales y esperables. Lactancia materna v/s leches artificialesEn las guaguas es el tipo de alimentación el que determina el tipo de deposiciones, además de ciertas características físicas propias de cada niño. -Cuando la guagua se alimenta con lactancia materna sus deposiciones son de color amarillo dorado de consistencia líquida y grumosa y bastante explosivas. En un comienzo sus deposiciones son muy frecuentes, casi después de cada mamada, pero entre los dos y los cuatro meses en general se hacen mucho menos frecuentes y pueden pasar un par de días sin que el niño evacue y no presente ninguna molestia. No hay que tomar medidas si las heces son de consistencia normal. -Con leche de tarro, ya desde los primeros días las heces son menos frecuentes, por lo que es raro que el niño defeque más de dos veces diarias. Las deposiciones suelen ser más espesas y de color café. No presentan tantos cambios de frecuencia como en el caso de las guaguas amamantadas. Cuando un niño alimentado con mamadera pasa un par de día sin hacer nada, probablemente sufra de estreñimiento y hará una bola grande y dura, que le provocará dolor y es conveniente hacer algo al respecto. Cuando el estreñimiento está presente Cuando la guagua sufre de estreñimiento es bueno consultarlo con el pediatra, porque algo hay que hacer para ayudarla De hecho en muchos casos tiende a hacerse crónico ya que cuanto más tiempo permanecen las heces en el colon, más secas y duras se vuelven y su eliminación es más difícil y dolorosa. Esto hace que el niño trate de defecar lo menos posible y comienza un círculo vicioso. Incluso a veces es tal la dureza de las heces que produce una fisura anal en la guagua, lo que se refleja en manchas de sangre en las heces. ¿Qué hacer frente a este problema? -Preocuparse de la dieta del menor. En general es bueno cuando ya tienen los meses suficientes darle jugo de ciruelas. Cuando ya comen sólidos se les puede aumentar la dosis de legumbres y frutas o se les puede dar pequeñas dosis de salvado rociado sobre el cereal. -Aumentar en la guagua la ingesta de líquido, en el caso que no se alimente de lactancia materna. -La alergia a la proteína de la leche de vaca en algunas ocasiones se manifiesta con estreñimiento –aunque lo habitual es que produzca diarrea-. Si hay otros síntomas el pediatra puede indicar probar con leches exentas de esa proteína. -Recurrir, con el consentimiento del pediatra, a los medicamentos ablandadores de las deposiciones como la lactulosa. -El clásico remedio para facilitarle la tarea al introducirle la punta de un termómetro o de un supositorio de glicerina es una solución temporal que no ayuda a la guagua a aprender a hacerlo sólo. |



Lactancia materna v/s leches artificiales