| Cuida a tus hijos del sol, el enemigo del verano |
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Pero no podemos olvidar que el efecto de los rayos ultravioleta puede comprometer la salud actual y futura y si no tomamos las precauciones debidas se puede convertir en nuestro peor enemigo. Por eso te ofrecemos estos consejos para que estos días de sol no se conviertan en una pesadilla:
-Aumentar la exposición al sol en forma paulatina. Lo ideal es partir con diez minutos e ir incrementando hasta un máximo de media hora al día. Bajo ningún motivo dejes que tu hijo se quede dormido a todo sol. Conviene estar activo, haciendo miles de actividades, más que estar acostado inmóvil tomando sol. -Usar protección solar como mínimo de 30. Ojalá ponerle a los niños protección 50. Ésta debes ponerla media hora antes de la exposición al sol, en gran cantidad y con la piel limpia. No hay que olvidar de poner crema en orejas, manos, nucas, empeines, tobillos, etc. -Renovar la aplicación de crema, sobre todo si ha estado mucho rato en el agua, o secado con toalla o llenado de arena. -Evitar ponerse al sol en las horas más peligrosas, es decir, entre la 12 y las 16 horas. Es importante mantenerse protegido, ya sea al interior o a la sombra. Debe saber que un gorro o un quitasol no basta para protegerse, ya que la arena refleja de forma abundante los rayos solares, que de modo indirecto nos alcanzan. -Antes de exponerse al sol evitar productos con alcohol, como colonias, perfumes, etc, ya que pueden causar manchas oscuras en la piel. -Las embarazadas deben tener especial cuidado con el sol ya que están más proclives a mancharse. -Todos los niños deben usar sombrero, camiseta y ojalá anteojos de sol.
-Que los niños se bañen y mojen la cabeza con frecuencia. -Siempre poner protector solar, aunque ya esté bronceado. |



-Jamás pongas a un niño menor de 6 meses en contacto directo con la luz del sol. Es recomendable que si está al exterior siempre use gorro, esté hidratado y utilice ropa adecuada, ojalá de algodón. No abrigue demasiado al bebé en tiempos de calor, es mejor que esté liviano de ropa y evitar así que transpire. Si el pequeño está amamantando no es necesario darle otro líquido, basta con la leche materna. Por el contrario, si toma leche de tarro, será conveniente incorporar algún otro líquido a su dieta. Consulte con su pediatra.
-No olvidar el quitasol y beber mucha agua. Para prevenir el envejecimiento cutáneo es recomendable consumir fruta fresca, verdura y cereales ricos en fibra y antioxidantes, como el betacaroteno. Después de cada exposición al sol tome una ducha y aplique una crema que hidrate, nutra y refresque la piel.