|
Para lograr una lactancia exitosa es importante que conozcas algunos puntos que pueden ser de tu interés. Lo fundamental es que tú te sientas cómoda y que la conexión con tu hijo sea lo primordial. Toma nota:
- Antes de amamantar lávate siempre las manos, pero no el pezón, pues así destruirías los lubricantes naturales y pueden aparecer grietas.
- Por lo menos al principio, es importante que busques un lugar tranquilo, con poco ruido y sin distracciones.
- Mantén cerca de ti algún líquido para reponerte.
- En las primeras semanas, evita la televisión y el teléfono: este es un momento de acercamiento con tu hijo.
- Adopta una posición que sea cómoda para ambos.
- Sostén al bebé cerca de tu pecho, estómago contra estómago.
- Frota la mejilla del bebé con tu pezón para hacer que el bebé gire hacia ti.
- Coloca, tanto como sea posible, la areola (la zona de color que rodea el pezón) dentro de la boca del bebé.
- Deja que el bebé succione entre 10 ó 15 minutos.
- Oprime con tu dedo la parte baja de tu mama cerca de la boca del bebé para que deje de succionar.
- Amamanta con el otro pecho otros 10 ó 15 minutos.
- No retires a tu bebé hasta que termine la succión de la mama. Haz esto poniendo un dedo limpio en un lado de la boca de tu bebé entre sus mandíbulas.
- Después de retirar a tu bebé, extrae un poco de tu leche y frota con ella en forma de masaje, el pezón y la areola. Deja secar al aire libre tanto como sea posible.
- Nunca uses jabón, alcohol, o cremas especiales en tus pechos o pezones. Agua es todo lo que necesitas para limpiarlos cuando te bañes.
|