35
La importancia del calcio en el embarazo
calcio2El embarazo produce modificaciones del metabolismo del calcio. La placenta transporta activamente el calcio hacia el feto, con una acumulación de 30 gramos al término de la gestación, estando casi todo en el esqueleto fetal. En un 90% esta acumulación acontece en el tercer trimestre, cuando el crecimiento de la guagua es máximo y comienza la formación de los dientes. Además el calcio también ayuda en el mantenimiento normal de los sistemas circulatorio, nervioso y muscular, del niño en el vientre materno.

El esqueleto materno puede dañarse sólo en circunstancias nutricionales de extremo déficit de aporte de calcio o escasa exposición solar. Con dieta balanceada y exposición solar habitual los mecanismos compensadores evitan el daño óseo materno.

Sin embargo sabiendo que durante el embarazo los requerimientos de calcio aumentan hasta 1.200 mg/día, lo que equivale aproximadamente a un 50% más que en el estado pregestacional, hay que preocuparse de ingerirlo. Se recomienda un aporte extra de 400 mg/día mediante el consumo de productos lácteos o calcio medicamentoso. La leche de vaca proporciona 125 mg de calcio por 100 ml, de ahí que una madre que puede ingerir entre 750-1.000 cc de leche diario, más otros productos lácteos adicionales, cumple adecuadamente con los requerimientos necesarios para un buen desarrollo del esqueleto fetal. En embarazadas con intolerancia a la leche por déficit de lactosa se recomienda un aumento de otros nutrientes con alto contenido en calcio como carnes, yogurt, quesos o leche con bajo o nulo contenido de lactosa y suplementación medicamentosa de calcio.

Los estudios han demostrado que sólo el 6% de las mujeres americanas en edad reproductiva consumen la cantidad recomendada de calcio a diario a través de los alimentos que comen y otras fuentes. De hecho, la cantidad promedio de calcio que las mujeres en edad reproductiva obtienen a diario es solamente 700 mg, causando un déficit de por lo menos 300 mg todos los días. Muchas mujeres no se dan cuenta, por eso vale la pena examinarse. Por ejemplo, muchas embarazadas dan por cumplida esta tarea con los complementos multivitamínicos y las vitaminas prenatales y no se dan cuenta que contienen menos de un tercio de la cantidad recomendada de calcio a diario.

Para aumentar su consumo

Hay que fijarse en la alimentación para aumentar el consumo de calcio diario. El calcio está presente en productos lácteos, como la leche baja en grasa o descremada, el yogurt, y los quesos duros (el queso suizo, por ejemplo). También algunos alimentos, como el jugo de naranja, los cereales y galletas, ahora son enriquecidos con calcio.

Para hacerse una idea del calcio que se consume a diario es bueno saber que:
-Un yogurt light de un sabor aporta 415 mg de calcio
-228 gramos de leche descremada aportan 300 mg de calcio.
-Salmón en lata de 114 gramos aporta 227 mg de calcio.
-Almendras tostadas –28 gramos- aportan 80 mg de calcio.

tipos-de-lecheUn buen consejo...
Además de calcio hay que asegurarse de obtener suficiente vitamina D. La vitamina D ayuda a al organismo a absorber y usar el calcio. El cuerpo produce vitamina D naturalmente de la luz del sol, así que no está de más de vez en cuando salir a dar un paseo. Entre las fuentes alimenticias de vitamina D se encuentran la leche enriquecida con vitamina D, la yema de los huevos y los pescados de carne oscura como el salmón. Sin embrago, para tranquilidad de las embarazadas, mientras que la mayoría de los complementos multivitamínicos y las vitaminas prenatales no satisfacen su necesidad del calcio, éstos proveen el 100% de la cantidad recomendada diaria de la vitamina D.

¿Cuáles pueden ser los síntomas del déficit de calcio?

En mujeres muy malnutridas, la suplementación del calcio debe realizarse desde temprano, para aumentar la mineralización del hueso de la guagua porque cuando el ingreso de calcio es inferior a las necesidades diarias, se movilizan los depósitos óseos de la madre para cubrir las demandas del bebé. En este caso y más aún con un embarazo múltiple, junto con un bajo ingreso de calcio durante los años reproductivos, pueden contribuir al desarrollo de osteoporosis en la madre. Los calambres nocturnos de las extremidades inferiores de la embarazada pueden ser una señal de la disminución en la ingesta de calcio. Se considera una baja ingesta de calcio cuando es menor a 700 mg. por día.

Por otra parte hay estudios epidemiológicos que sugieren que una baja ingesta de calcio durante el embarazo (menor a 400 mg Ca/día aproximadamente 400cc de leche/día) se asocia con una alta incidencia de hipertensión arterial. Cuando la ingesta era más alta (800-1000 mg/día, aproximadamente 1 litro de leche/día), la incidencia disminuía significativamente. Otro estudio publicado en la American Journal of Obstetrics and Gynecology indica que un suplemento de calcio durante la gestación consigue reducir significativamente los partos prematuros, la morbilidad neonatal y otras serias complicaciones.

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar