| Huellas del embarazo |
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Cuando nace la guagua las mujeres respiran aliviadas, por fin llegó el momento de tener en los brazos a su hijo, todo salió bien y pronto el cuerpo volverá a su normalidad. Sin embargo, lo que no saben es que en ese proceso son muchos los ajustes que se deben llevar a cabo. Las primeras semanasCuando la guagua nace comienza la baja de peso, ya que con el parto se pierden entre 5 y 7 kilos, que corresponden al peso del niño, la placenta y el líquido amniótico. Además el cuerpo empieza a transpirar en mayor cantidad, para liberar los líquidos acumulados durante el embarazo y se elimina el doble de orina de lo usual. Por otra parte, las contracciones uterinas continúan después del parto, ya que el útero es 25 veces mayor de lo que era antes del embarazo y debe irse contrayendo. Este proceso produce ciertos calambres abdominales llamados entuertos. Además en esta etapa se presentan los loquios, que son pequeñas pérdidas de sangre por la vagina. Además no hay que olvidar que durante el embarazo muchos órganos cedieron espacio a la guagua, entonces después de que esta nace, intestino, pulmones y vejiga buscan volver a su antigua posición lo que a veces puede acarrear algunas molestias. Por última las responsables de los principales cambios en esta etapa son las hormonas, que dejan a las mujeres muy sensibles además de tener algunas secuelas físicas debido a sus vaivenes. Secuelas físicas -Sin duda la huella más evidente después del parto es la relajación de los músculos perineales. -Otro cambio importante es la caída del pelo, provocado por los cambios hormonales que suceden después del parto. En general se inicia a los tres meses del nacimiento de la guagua y normalmente se frena a los seis. Además en esta etapa se produce un proceso de renovación de las capas de la piel y del pelo, lo cual unido a la pérdida de electrolitos y proteínas durante la lactancia influye en la pérdida de pelo, cejas y pestañas. -Durante la lactancia también se produce una pérdida de nutrientes, lo que hace que la piel se reseque, que las uñas se vuelvan más frágiles y que los dientes estén más propensos a las caries, pero con el tiempo y una dieta equilibrada todo vuelve a su estado natural. -Lo más frecuente son la aparición de estrías, cicatrices que quedan cuando las fibras de la dermis se rompen. La ruptura se presenta debido al aumento del tamaño de zonas como el abdomen o los pechos. Sin duda con el paso del tiempo las estrías son menos notorias, pero no desaparecen. -Otro problema que se puede presentar es la aparición de cloasmas, o zonas de la piel con pigmentación más oscura por el aumento de la progesterona durante el embarazo. También las zonas más expuestas al sol se pueden manchar, al igual que en el embarazo. No te alarmes si te apareció una línea negra en el abdomen durante el embarazo, con el tiempo irá pasando.-Los pechos son otro centro de atención en lo que a cambios se refiere. La glándula mamaria aumenta su tamaño por la dilatación de los conductos de la leche y por el aumento de peso de la mujer. Es por esto que con la pérdida de peso y al ir regularizando el proceso de lactancia los senos van volviendo a su tamaño. En todo caso, para que no te hagas ilusiones los pechos normalmente quedan más flácidos por el estiramiento de la piel y la consiguiente ruptura de las fibras colágenas. -La cintura también se ensancha luego de dar a luz, esto en parte debido a que después del parto los músculos pierden la capacidad de sostener los tejidos con la misma fuerza. Hay que considerar que en esto influye la cantidad de kilos que subió la embarazada. La buena noticia es que en gran medida se puede mejorar con una dieta sana y ejercicios abdominales. -La zona que rodea las caderas es el principal lugar de almacenamiento de grasa en las mujeres, por lo tanto es la primera zona que se ve perjudicada con el aumento de peso y la última que ve los beneficios de una dieta, pero con perseverancia se consigue. En todo caso hay que considerar que el tiempo la alimentación sana y los ejercicios hacen milagros, así que no te desanimes que con paciencia volverás a ser la que fuiste. Y si te cuesta un poco más mira a tu guagua y cualquier “desperfecto” que tengas que arrastrar habrá valido la pena.
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Las primeras semanas
-Otro problema que se puede presentar es la aparición de cloasmas, o zonas de la piel con pigmentación más oscura por el aumento de la progesterona durante el embarazo. También las zonas más expuestas al sol se pueden manchar, al igual que en el embarazo. No te alarmes si te apareció una línea negra en el abdomen durante el embarazo, con el tiempo irá pasando.