| Ecografías: un control necesario |
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Para muchas madres es garantía de que todo anda bien y para los doctores una buena forma de mantener el embarazo bajo control. Además gracias a ella se puede diagnosticar tempranamente ciertas enfermedades para estar preparados cuando nazca la guagua o incluso para realizar operaciones intrauterinas. Sin embargo vale la pena recordar que hay ciertos males que no se alcanzan a diagnosticar a través de una ecografía como los defectos congénitos, anomalías cromosómicas o metabólicas. A pesar de ello no hay duda de que con el nacimiento de las ecografías se dio un salto enorme en el control perinatal. El ultrasonido obstétrico comenzó su desarrollo en 1957 con el doctor Ian Donald en 1957, pero el paso definitivo fue en 1968 cuando se inventó el primer escáner electrónico. Desde 1970 comenzaron a usarse las ecografías como medio de control del embarazo, al principio sólo para los casos de alto riesgo para luego masificarse. Preguntas frecuentes al respecto:¿En qué consiste la ecografía? En el vientre de la mujer se desplaza el transductor, que emite ondas sonoras. Estas ondas rebotan en la estructura interna del feto y los ecos producidos se convierten en una imagen que es la que se ve en la pantalla del computador. ¿Cuántos tipos de ecografías hay? Existe la clásica ecografía abdominal, también está la transvaginal, la Doppler y la en 3 dimensiones. ¿Cuándo se recurre a la ecografía transvaginal? Se recurre a ella en las primeras semanas del embarazo. Resulta más adecuada cuando el feto aún es muy pequeño, ya que gracias a su nitidez se pueden obtener más datos acerca de la morfología del embrión en una etapa temprana. De hecho ante cualquier sangrado en el primer trimestre o síntoma de pérdida se realiza este tipo. ¿Cuántas ecografías abdominales se pueden realizar durante el embarazo? Durante el embarazo se puede medir con la ecografía múltiples parámetros esenciales en el desarrollo fetal. Algunos especialistas recomiendan que se realicen 3 en un embarazo normal, y más si es necesario. Siguiendo el esquema de las 3 se recomienda que la primera se realice entre la semana 8 y 12, la segunda entre la semana 18 y 20 y la tercera entre la 34 y la 36. En la primera ecografía se comprueba que el embrión este bien implantado en el lugar adecuado y que no se haya producido aborto o embarazo extrauterino. Se controla el ritmo cardíaco y confirma la edad del feto. También se revisa el útero y los ovarios. En esta ecografía ya se puede ver a la guagua moviéndose y escuchar sus latidos. La segunda ecografía es muy importante ya que se pueden descartar malformaciones o anomalías físicas. Además determina la situación y características de la placenta, el cordón umbilical y cantidad de líquido amniótico. Si quieres conocer el sexo de la guagua este es el minuto. Además explora la anatomía del feto y su bienestar y desarrollo. En la tercera ecografía se estima el crecimiento fetal, se revisa la placenta y cordón umbilical –que no esté alrededor del cuello del feto- se controla la cantidad de líquido amniótico y postura de la guagua previo al parto. Además se calcula su peso aproximado, ya que esta ecografía se realiza semanas antes del parto. ¿En que consiste la ecografía Doppler? Se trata de una ecografía que mide la cantidad de fluido que circula por los vasos sanguíneos del feto. Se recurre a ella cuando hay dudas acerca del flujo normal de sangre entre madre e hijo, malformaciones en el corazón del feto o problemas maternos. ¿Las ecografías 3D son un aporte real de más datos acerca del desarrollo fetal? Son un complemento a la ecografía tradicional. No reemplazan a la primera pero pueden agregar más datos en el caso de que sea necesario. Gracias a su nitidez se puede apreciar la longitud de las extremidades de la guagua o alteraciones como labio leporino, además de poder medir las dimensiones reales de cualquier órgano. |



Preguntas frecuentes al respecto: