| ¡Gozando del embarazo! |
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Aunque en Chile aún este tipo de actividades no son muy frecuentes, como en otras partes del mundo -en que los cursos prenatales son casi obligatorios-, cada día adquieren más fuerza en nuestro país. Es por ello que quisimos conversar sobre el tema con Munich Santana, psicóloga clínica y psicoterapeuta corporal, quien junto a la psicóloga Loreto Roselló realizan talleres para embarazadas. En otros países es muy fuerte e importante la preparación prenatal, a tu juicio por qué en Chile aún no se le ha dado tanta importancia a este tema, ¿por el carácter más bien tímido de las chilenas? No creo que se deba al carácter tímido de las chilenas, porque en el tiempo que llevo aquí –soy brasileña- percibo que mucha gente busca orientación prenatal. Ocurre que el sistema de salud mismo no está pensado para prevenir, yo creo que pasa por un tema político y de formación de los profesionales. Los hospitales y clínicas pueden estar abiertos para desarrollar trabajos preventivos, pero a veces no saben de dónde sacar la plata para este tipo de servicios. Todavía el foco de la atención está centralizado en un trabajo de intervención o cura. En definitiva creo que hay una falta de conocimiento del trabajo preventivo que se puede desarrollar durante el embarazo, que ayuda a la mujer y al niño que viene en camino. Sin embargo, hay buenas iniciativas que van en este sentido, como un grupo que está enfocándose en la vuelta a un parto humanizado y gente que trabaja con el tema del apego materno infantil. Pero aun así, el trabajo es lento y diario. Ojalá también podamos entrar en el sector público que es dónde están las mujeres que más necesitan de un espacio para poder entrar en contacto con su gestación. ¿Si el embarazo es algo tan natural por qué se recomienda una preparación para la llegada del nuevo hijo? Lo mejor seria que las mujeres no necesitasen de un trabajo de preparación para el parto y para el encuentro con su hijo. Concuerdo con lo que dijiste del parto como algo natural, pero el hombre y la mujer están muy alejados de su naturaleza. Viven dentro de una coraza que los protege de las adversidades de la vida, pero esta misma coraza que los protege, los aleja de su misma naturaleza. En este sentido, el trabajo de preparación para el parto sirve para ayudar a la mujer a encontrarse con su naturaleza; con la sabiduría que tiene cada mujer y cada cuerpo en el momento de generar vida, y de esta forma facilitar el vínculo materno-infantil y la experiencia de la crianza. ¿Qué preparación se puede recibir en tus talleres para embarazadas, qué áreas abordas y con qué tipo de trabajos o metodologías? En el taller lo más importante es crear un espacio donde la mujer pueda conocer mejor sus potencialidades para dar a luz. Queremos potenciar el contacto con el momento del embarazo, favoreciendo un espacio donde puedan hablar de sus ansiedades, pero también rescatar la autonomía y el conocimiento que hay en cada mujer. Con esto la idea es que la mujer pueda vivir más conectada con su embarazo y de una forma más placentera, rescatando lo natural del proceso. Trabajamos también con ejercicios psico-corporales que apuntan a facilitar el contacto de la embarazada con su cuerpo y por ende con su propio hijo. De acuerdo a tu experiencia, ¿qué tipo de cambios has visto en las mujeres en relación a su embarazo?, ¿enfrentan el nacimiento del hijo con más tranquilidad luego de una mayor preparación previa? Yo creo que los cambios ya se sienten en el momento del embarazo mismo, pues la mujer se conecta con esta vida que está generándose en ella, y puede así prepararse mejor para el parto y la posterior crianza. Al estar más consciente del proceso- a través del rescate de las potencialidades de su cuerpo- también es más autónoma para elegir lo que quiere en su parto: si será natural o no, si quiere anestesia; puede pedir que no le lleven el bebé, que esperen un tiempo para que corten el cordón umbilical, que pueda estar disponible a dar papa luego del nacimiento. Y principalmente prevenir reacciones de depresión post-parto. La mujer que no tiene preparación para el parto, y principalmente si es primeriza, suele aceptar a ciegas todo lo que le indican en la clínica o el hospital, pues el “saber médico” es dominante. ¿En qué medida la "sintonía" de la embarazada con la guagua en su vientre influye posteriormente en el apego; a tu juicio es real esto del apego o más bien un concepto de moda? Yo creo que el apego es algo real, y que hay que aprovechar las modas para desarrollar mayores trabajos preventivos. Es sabido que los bebés que son alejados de la mamá al nacer (para ir a una incubadora, o simplemente separados de la madre durante unas horas) tienen más problemas en el apego posterior, sin embargo esto no condena a la mujer a no desarrollar posteriormente una relación de apego saludable con su hijo. Pero el estar en “sintonía” significa para cada mujer algo distinto. Y a esto tiene que estar atenta, pues cada mujer vive su embarazo de una forma particular. ¿A quienes está dirigido el taller y a partir de qué semana de gestación se pueden integrar? El taller, que se realiza cada quince días, está destinado a toda mujer embarazada a partir de la 12ª semana del embarazo. La embarazada puede ir acompañada por el papá de la guagua o por una persona de su confianza. Las interesadas en el taller pueden contactarse con Munich Santana en el mail Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. 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