| Embarazo en reposo |
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Los motivos pueden ser variados. Para que el médico indique reposo absoluto probablemente se tratará de un embarazo de alto riesgo, en que ha habido un sangrado importante, amenaza de aborto, placenta previa, rotura de bolsa, riesgo de parto prematuro o embarazo múltiple entre otros. En esta situación literalmente la mujer no se puede mover más que para ir al baño. Hay otros casos menos drásticos en que se indica reposo relativo y la mujer puede seguir llevando una vida más normal. Aquí lo que se procura es que la embarazada no camine mucho, no levante peso, ni este de pie muchas horas. Generalmente se propone si en el primer trimestre ocurrieron abortos previos, con un leve sangramiento, contracciones de poca intensidad e irregulares o dolor lumbar o pélvico durante el día. También frente a cualquiera de las molestias más frecuentes del embarazo durante el primer trimestre como nauseas, mareos o vómitos que se presenten en un grado más intenso de lo habitual y que no permitan hacer vida normal, lo más común es que se indique reposo por unos días. Aunque muchas mujeres embarazadas ansían poder desconectarse algunos días del trabajo y “echarse” a hacer nada, otra cosa es cuando este “sueño” se convierte en realidad. Los días pueden convertirse en meses en cama, con el temor presente de que no todo salga bien en el embarazo y con el aburrimiento y desgana que se comienza a sentir luego de pasarse más de una semana en cama. Todo lo que uno pensaría que podría hacer en esa situación en general se comienza a mirar con menos optimismo y alegría y la mujer lo único que quiere es salir de dicha situación. Esto es normal que suceda y es por ello que la embarazada a la que se le ha indicado reposo debe estar muy atenta a sus estados de ánimo y esforzarse por no dejarse llevar por la desgana. La mejor forma de hacerlo es por una parte pensar en la guagua. Cada día que pasa es probablemente un día menos de incubadora para ella, ha ganado en madurez y peso y podrá enfrentar mejor la vida. Por otra parte es bueno que se autoexiga armándose ciertas rutinas u horarios con actividades. Por muy difícil que esto resulte, es importante que sienta que no se trata de un tiempo perdido, sino de una experiencia –que como muchas otras dificultades- puede convertirse en una ganancia si es tomada adecuadamente. El hecho de obligarse a “llenarse el día” evitara que la mujer se deprima o se sienta culpable de no poder vivir su embarazo con normalidad. Algunas recomendaciones que pueden resultarte útiles para los días en reposo:-Habla claro con tu ginecólogo, es importante que entiendas bien los motivos para hacer reposo, que sepas con exactitud que puedes hacer y qué no y que te quedes tranquila con respecto a tu guagua. -Es importante que pienses que nadie es irremplazable. Si dejaste tu puesto en la oficina no habrá ningún problema, alguien hará tu trabajao muy bien. Si tienes otros hijos, sin duda entre tu mamá y marido se las podrán arreglar para lo que tú no puedes hacer desde la cama. -A veces ayuda fijarse metas a corto plazo. Ir marcando cada semana que pasa, para que el tiempo se vaya acortando y tener la sensación de que se alcanza la meta. -Ayuda centrarte en la guagua, pensar que el reposo es para su bienestar y no vivir pensando en sí misma y compadeciéndose. -Hacerse un horario, para intentar llenarse el día. -Mantener todo lo necesario cerca: remedios, alimentos, entretención y teléfono, para no tener que pararse innecesariamente. - Recurre a todo lo que te entretenga y puedas hacer sin levantarse: computador, películas, libros. Si eres aficionada a las actividades manuales aprovecha este tiempo para de tejerle ropa a tu guagua o coser. - Recurre con confianza a tus amigos si necesitas algo o quieres compañía. -Procura no descuidar tu imagen. Hay que procurar estar bien, cuidar el aseo personal, ya que sin duda esto influye en el estado de ánimo. -Piensa en positivo, todo pasa y alégrate de que cada vez te queda menos para conocer a tu hijo. Después casi te reirás de esos días en que te “volviste loca” con tantos días de cama. -Cuida tu alimentación. Recuerda que no necesitas ingerir las mismas calorías que si cuando llevabas una vida activa. Hay que evitar engordar más de lo debido por estar en cama. -Ten en cuenta que tu estado de ánimo se transmite al feto, por lo que debes procurar a toda costa estar bien y mirar las cosas positivamente. -Recuerda que el hecho de permanecer en reposo durante el embarazo, no significa que estés enferma. Es por el bien de tú guagua, pero tú estas muy bien y puedes aprovechar este tiempo para enriquecerte intelectualmente. -Apóyate en tu familia y marido para las actividades domésticas, pide ayuda y compañía sin vergüenza si lo necesitas y desahógate cuando estés muy desesperada. -Si se trata de tu primer hijo aprovecha de aprender todo lo posible sobre la maternidad y formación de los hijos. Pide revistas o libros que te interesen sobre el tema. -Si encuentras que estas muy mal anímicamente es bueno que lo comentes con el ginecólogo, él sabrá que medidas tomar. < br /> |



Algunas recomendaciones que pueden resultarte útiles para los días en reposo: