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Cuando la guagua no se ubica cabeza abajo
En el 96% de los embarazos la guagua se acomoda de cabeza, lista para nacer semanas antes de la fecha probable de parto. Sin embargo, en el 4% restante, el feto toma otras posiciones como sentarse sobre la pelvis de la madre.

Los factores que influyen en que ocurra esto pueden ser maternos, fetales u ovulares; pero se presenta con mayor frecuencia en niños prematuros o embarazos múltiples.

Habitualmente la guagua se pone cabeza abajo en la semana 32 a 34 de gestación. En esa etapa el feto aún tiene mucho más espacio para moverse y el útero tiene forma esférica, por lo tanto puede adoptar cualquier postura. Tiende a ponerse de cabeza porque es lo que más pesa de su cuerpo y entonces naturalmente se ubica en esa posición. Luego de esa semana es más difícil que logre encajarse correctamente si permanece de nalgas, ya que el útero toma la forma de una pera y la guagua debe adaptarse a esa forma. Pero si no lo hizo en su minuto lo más probable es que al final de la gestación no lo pueda hacer, por la falta de espacio. A pesar de esto siempre hay excepciones y hay guaguas que se giran a último momento.

A partir de la semana 36 ya es bueno considerar que la postura de la guagua probablemente será la definitiva entonces hay que evaluar el tipo de parto que se va a tener lo que quedará en manos del ginecólogo, también escuchando la opinión de la madre. En muchos casos se recurre a la cesárea para evitar complicaciones en el parto. El principal temor al respecto es que la cabeza, que es lo último que sale en este caso, tenga dificultades en la expulsión, con posibles consecuencias negativas para la guagua. En otros casos se evalúa la posibilidad de parto vaginal, considerando además otros factores, como que se trate de una sola guagua, que la madre sea de caderas anchas, que no se trate de una guagua demasiado grande y que la madre se encuentre en un buen estado de salud.

Posibles causas de que la guagua adopte esta posición:

-Partos prematuros, porque la guagua no ha tenido tiempo de darse la vuelta hacia la posición correcta.

-Malformaciones uterinas, como la presencia de miomas.

-Guaguas demasiado grandes, que por falta de espacio dentro del útero no se ponen de cabeza.

-Embarazos múltiples.

-Placenta previa.

“Versión cefálica externa”

Otra posible solución es recurrir a esta maniobra que realiza el médico presionando con las manos el abdomen para conseguir que la guagua se gire en 180 grados. Algunos afirman que tiene cerca de un 75% de efectividad, pero otros piensan que resulta en el caso de guaguas que a la larga igual se hubieran dado vuelta en forma espontánea. Esta maniobra se hace al final del embarazo pasadas las 37 semanas de gestación, se monitorea a través de la ecografía y controlando los latidos cardíacos de la guagua.

Es importante antes de practicarla evaluar bien las condiciones de la embarazada, ya que hay ciertos casos en que está contraindicada, como en los siguientes casos:

-Sangrado vaginal.
-Placenta previa
-Poco líquido amniótico rodeando a la guagua.
-Ruptura de la bolsa
-Embarazo múltiple
-Frecuencia cardíaca del feto anormal

De igual forma hay que estar conscientes de que esta maniobra implica ciertos riesgos como:

-Parto prematuro
-Ruptura de la bolsa
-Pérdida de sangre.
-Sufrimiento fetal, lo que deriva en una cesárea de emergencia.
-Que la guagua al corto tiempo puede volver a ponerse de nalgas.

Cesárea, una buena opción

De acuerdo a un estudio realizado en 2083 mujeres embarazadas en 26 países del mundo, auspiciado por el Instituto Canadiense para Investigaciones de Salud, quedó claro que la cesárea es una buena opción para guaguas que vienen con los pies hacia delante o de nalgas. De acuerdo al estudio las guaguas tuvieron menos complicaciones post parto que las que nacieron por parto natural. En definitiva, aunque en muchos casos el parto vaginal no presentó mayores problemas, en número los niños nacidos de esta forma –con las posiciones antes mencionadas- mostraron mayores porcentajes de muerte, bajo promedio de Apgar y evidencia de traumas y lesiones.

 

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