| Cuando el parto se demora |
En promedio una guagua debiera nacer en la semana 40 de gestación, pero hay casos que llegada la semana 42 la mujer aún no ha dado a luz. Generalmente está comprobado que el parto se atrasa debido a errores en el cálculo de la fecha de la concepción, ya que la fecha de la última menstruación es incorrecta. Sin embargo, hay ocasiones en que efectivamente el trabajo de parto no se inicia en las semanas esperadas y pasan las 42 semanas sin que el cuerpo de la mujer de señales del parto. Esto le sucede aproximadamente al 7% de las embarazadas.La causa de que un embarazo se prolongue más que otro aún no está clara, pero lo que sí se sabe es que si ya se tuvo un hijo después de la semana 42 probablemente esto se repita en los embarazos posteriores. Para estar seguros de las semanas de gestación si no se conoce con exactitud la fecha de la última menstruación, los médicos miden el tamaño del útero en determinados momentos del embarazo y consideran determinante la fecha en que sintieron por primera vez los latidos del feto y cuando la madre comenzó a percibir los movimientos de su hijo. También resulta de gran ayuda la ecografía y los exámenes de sangre que se realiza la mujer a comienzos del embarazo. Riesgos de un embarazo post-término -En general los trabajos de parto son más largos y se requiere con mayor frecuencia del uso de fórceps. Además debido a que la guagua es muy grande, muchas veces se debe recurrir a la cesárea. -La guagua también corre más riesgos como recibir menos nutrientes y oxígeno por el envejecimiento de la placenta. -El volumen de líquido amniótico puede disminuir. -El feto puede recibir menos oxígeno, lo que puede perjudicar sus riñones y finalmente al producir menos orina afectar al líquido amniótico. -La guagua corre mayor riesgo de aspirar meconio - primera deposición- en su nacimiento, por lo tanto tener más problemas respiratorios. -El niño puede presentar bajos niveles de azúcar en la sangre la nacer. -Puede presentar dificultades para regular su temperatura corporal. La importancia del control adecuadoPasada la semana 40 el ginecólogo hace un seguimiento muy de cerca de la madre y al feto para controlar si existen señales que indiquen algún problema. Este control se realiza a través de: -Recuento de movimientos fetales, para evaluar el estrés o vitalidad del feto. -Prueba sin estrés que mide el aumento de la frecuencia cardíaca del feto en respuesta a sus movimientos y que es una importante señal de bienestar del feto. -Ecografía para evaluar el crecimiento de la guagua. -Estudios por Doppler, para medir el flujo sanguíneo del niño. Qué hacer ante un embarazo post término Pasada la semana 40 de gestación a la mujer se le mide con frecuencia el cuello del útero, para ver si se ha comenzado a dilatar. En ese caso el médico puede optar por inducir el parto. Hay otros especialistas que prefieren esperar y dejar que la naturaleza siga su curso y se inicie sólo el trabajo de parto. Lo determinante en esto son los controles que se le realizan a la madre y su hijo. Si se observa algún factor que determine que ya no es saludable para el feto permanecer en el útero o que la madre corre algún riesgo, se induce el parto o se recurre a la cesárea. Aunque actualmente es muy poco frecuente que las mujeres sobrepasen la semana 42 de gestación, cuando hay un estricto control médico disminuyen notablemente los riesgos y el 90% de los bebes post-término no tienen complicaciones. Gestaciones prolongadas, mayor riesgo de epilepsia Un estudio realizado por investigadores de la Boston University School of Public Health, publicado en la revista “Pediatrics” concluye que una guagua nacida después de la semana 42 de gestación tiene mayor riesgo de desarrollar epilepsia en el primer año de vida. Según las cifras, los casos de epilepsia en los niños dados a luz a las 43 semanas o más de gestación fueron el doble que en los nacidos entre las semanas 39 y 41; y un 30% más que los nacidos a las 42 semanas. También ha sido un dato relevante para el estudio el tipo de parto por el que nacieron los niños. En los nacimientos a la semana 43 o más de embarazo, los casos de epilepsia aumentaron un 30% entre los niños que nacieron por parto vaginal no asistido, casi se triplicaron en los nacimientos por parto asistido por instrumentos y se incrementaron cinco veces más en los niños que nacieron por cesárea. |



En promedio una guagua debiera nacer en la semana 40 de gestación, pero hay casos que llegada la semana 42 la mujer aún no ha dado a luz. Generalmente está comprobado que el parto se atrasa debido a errores en el cálculo de la fecha de la concepción, ya que la fecha de la última menstruación es incorrecta. Sin embargo, hay ocasiones en que efectivamente el trabajo de parto no se inicia en las semanas esperadas y pasan las 42 semanas sin que el cuerpo de la mujer de señales del parto. Esto le sucede aproximadamente al 7% de las embarazadas.
La importancia del control adecuado