| Rubéola durante el embarazo |
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La rubéola es una enfermedad leve si se presenta durante la infancia y muy contagiosa. Es causada por un virus y su síntoma más frecuente es la erupción de la piel, aunque en muchos casos es asintomática. Su gravedad cambia radicalmente si se presenta en una mujer embarazada de menos de 16 semanas, ya que puede dejar graves secuelas en el feto. De hecho durante los años 1964 y 1965, cuando se produjo un brote epidémico de rubéola, nacieron más de 20.000 niños con defectos de nacimiento y se produjeron por lo menos 10.000 abortos espontáneos. Afortunadamente esto en la actualidad ya no sucede ya que la gran mayoría de las mujeres padecieron la enfermedad en la infancia, aunque no lo sepan y las nuevas generaciones están vacunadas. De hecho, luego de aprobada la vacuna los brotes epidémicos han disminuido notablemente.
Contagio La rubéola se contagia principalmente al respirar microgotas del ambiente que contienen el virus y que han sido expulsadas por una persona infectada a través de la tos. El contacto estrecho con una persona infectada también puede contagiar la infección. Una persona puede contagiar desde la primera semana antes de la aparición de la erupción hasta una semana después de su desaparición. También una guagua que ha padecido la enfermedad en el vientre materno puede infectar luego de nacida. Cuando ya se ha padecido la enfermedad se queda inmunizado de por vida. Síntomas Los síntomas de la enfermedad generalmente se presentan a los 12 ó 23 días después del contagio, en el caso de que se presenten estos pueden ser: -Malestar general. -Fiebre. -Ganglios inflamados. -Dolor articular. -Dolor de cabeza o de garganta. -Enrojecimiento ocular. -Congestión nasal . -Erupción característica en la piel que comienza en la cara y que luego se extiende hacia otras partes del cuerpo. Efectos sobre la guagua en el vientre materno El contagio de rubéola durante el embarazo puede producir el Síndrome de Rubéola Congénita (SRC) en la guagua. Mientras más temprano sea el contagio con más fuerza el virus ataca al niño. De esta forma si la madre padece la enfermedad antes de la octava semana de gestación las consecuencias pueden ser más graves. Después de la semana 16 habitualmente provoca alteraciones en la audición y después de la semana 18 disminuyen los riesgos para el niño. Un niño con síndrome congénito de rubéola puede presentar los siguientes problemas: -Defectos de los ojos (que causan pérdida de la visión o ceguera). -Pérdida de la audición. -Defectos cardíacos. -Retraso mental. -Alteraciones de los huesos, cabeza pequeña. -Parálisis cerebral. -Abortos espontáneos y nacimientos de bebés sin vida. -Su peso de nacimiento puede ser bajo . -Puede nacer con manchas de color rojizo en su cara y cuerpo. -El hígado y el bazo pueden agrandarse. Prevención Es muy importante que las mujeres que tienen en vista un embarazo se preocupen de estar vacunadas. Para estar seguras, basta con hacerse un examen de sangre para detectar la presencia de anticuerpos llamados inmunoglobulinas G. El análisis comprueba si la sangre contiene las sustancias que luchan contra el virus Si ya estás embarazada y no eres inmune contra la rubéola lo mejor es evitar el contacto con personas que puedan estar infectadas ya que tampoco puedes recibir la vacuna durante el embarazo. Si estas embarazada y tuviste contacto con alguien con rubéola sin estar vacunada se te realizará un análisis de sangre que confirme si te contagiaste y se repetirá el análisis a las dos semanas y tal vez también a las cuatro semanas. Cualquier resultado que indique un cambio en los anticuerpos desde el primer análisis indicará una infección reciente. Vacuna y embarazo Las nuevas vacunas antirubeólicas utilizan partículas virales que aportan el valor antigénico pero que son incapaces de reproducir la enfermedad. No se han detectado casos de rubéola congénita en niños nacidos de madres que recibieron accidentalmente la vacuna durante el embarazo. Sin embargo, como no hay suficiente experiencia de uso sistematizado en el embarazo y para minimizar cualquier tipo de riesgo, se recomienda no administrar durante la gestación. Si una mujer se pone la vacuna se recomienda esperar un mes antes de intentar un embarazo.
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