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Hipertensión arterial

Diabetes-gestacional

La hipertensión inducida por el propio embarazo se conoce con el nombre de preeclampsia y, en su forma más severa, eclampsia. El aumento de la tensión arterial puede resultar muy negativo, ya que disminuye el flujo de sangre a la placenta y, por tanto, reduce el aporte de oxígeno y de nutrientes al feto. Por este motivo, es muy importante que controles tu presión sobre todo hacia el final del embarazo, cuando un súbito aumento de la tensión podría obligar a adelantar el parto.

Es importante que cuando asistas a los controles, no olvides comentar a tu médico si tienes antecedentes familiares de hipertensión.


Preeclampsia

Es la tensión arterial alta en una mujer embarazada, acompañada de pérdida de proteínas en la orina y retención de líquidos. Aparece proteinuria (presencia de proteínas en la orina) en el examen de orina y edemas en piernas y manos.

Es la patología médica más frecuente en el embarazo. Se presenta en aproximadamente el 7% de los embarazos y aparece después de la semana 20 del embarazo. La preeclampsia se puede complicar con eclampsia (convulsiones en el embarazo), síndrome HELLP (alteración de las enzimas hepáticas, disminución de las plaquetas y destrucción de los glóbulos rojos), edema pulmonar, fallo renal, desprendimiento de placenta, etc.


Características principales:

- Tensión arterial elevada (PA ³ 140/ 90 mmHg).

- Edema (hinchazón) importante.

- Aumento de peso mayor de lo esperado.

- Dolor de cabeza, visión de luces centellantes, dolor abdominal alto, reflejos exaltados.


De acuerdo a la gravedad de los síntomas y signos se clasifica en los siguientes tipos:

- Preeclampsia leve: La tensión arterial está entre 140/ 90 mmHg y 159/ 109 mmHg, y no hay síntomas neurológicos. El tratamiento es en la casa. Lo más importante es el REPOSO acompañado de una dieta pobre o sin nada de sal y antihipertensivos. Se deberán realizar controles semanales de la presión.

- Preeclampsia severa: La tensión arterial es mayor o igual a 160/ 110 mmHg, y hay síntomas neurológicos. La paciente debe ser hospitalizada y se le deben indicar antihipertensivos y medicamentos que eviten que ella convulsione (eclampsia). Hay que realizar estudios de laboratorio seriados para evaluar la gravedad de la enfermedad y poder tratar a tiempo las complicaciones y si es posible, prevenirlas.

Por supuesto, hay que evaluar al feto a través del ecosonograma y de pruebas de bienestar fetal. Si el feto está maduro hay que interrumpir el embarazo, ya sea por parto normal o por cesárea. Si no está maduro hay que ayudarlo a madurar sus pulmones a través de medicamentos y luego realizar la interrupción del embarazo. La preeclampsia grave puede provocar insuficiencia renal, alteraciones hepáticas, insuficiencia cardiorrespiratoria, convulsiones y la muerte.


Factores de Riesgo

Hay factores que hacen que una mujer embarazada tenga más riesgos que otra de desarrollar preeclampsia. Éstos son:

- Ser primigesta (primer embarazo): tienen el doble de probabilidades que las madres que esperan un segundo bebé.

- Primigesta precoz (menos de 16 años) o añosa (más de 30 años).

- Exceso de peso.

- Raza negra.

- Patologías médicas anteriores al embarazo como hipertensión arterial, diabetes, enfermedades renales.

- Mucho tiempo transcurrido entre embarazos. Un estudio realizado recientemente comprobó que las mujeres que dejaban pasar 10 años entre embarazos tenían las mismas probabilidades de desarrollar preeclampsia, que las madres primerizas.

- Antecedentes personales de alta presión arterial crónica, enfermedad renal, diabetes o lupus eritematoso sistémico (una enfermedad autoinmunitaria).

Embarazo múltiple (mellizos, trillizos o más bebés).


Diagnóstico: El diagnóstico se hace por los síntomas y signos y por los exámenes de laboratorio:

- Examen de orina: Proteínas en la orina > 300 mg/lt en 24 horas.

- Acido úrico elevado.

- Función renal alterada: Elevación de la urea y creatinina.

- Función hepática alterada: Elevación de las transaminasas.


Prevención:

Lo más importante es la prevención, por lo cual debes:

- Controlarte con un obstetra desde el inicio de tu embarazo.

- Realizarte los exámenes que te pida tu médico.

- Estar pendiente de los signos y síntomas de alarma (dolor de cabeza, aumento excesivo de peso, visión de luces centellantes y dolor abdominal alto).

- Llevar una dieta balanceada, no comer alimentos con alto contenido de sal (embutidos, fiambres, aceitunas, etc.), salar poco las comidas y hacer ejercicio.


Eclampsia y HELLP

Eclampsia: Es poco común y muy peligrosa. Puede surgir si no se trata la preeclampsia, que puede llevar a convulsiones y coma.

Síndrome HELLP: HELLP son las siglas en inglés de hemólisis, enzimas hepáticas elevadas y bajo recuento de plaquetas.

Aproximadamente el 10% de las mujeres con preeclampsia grave lo desarrolla. Los síntomas del síndrome HELLP incluyen náuseas y vómitos, dolores de cabeza y dolor en la zona abdominal superior derecha. Las mujeres también pueden desarrollar el síndrome HELLP sin preeclampsia, entre 2 y 7 días antes del parto.

Tratamiento: incluye medicamentos para controlar la presión arterial y evitar las convulsiones y, a menudo, transfusiones de plaquetas. Al igual que con la preeclampsia y la eclampsia, el parto del bebé es la única "cura" real para el Síndrome HELLP. Las mujeres que desarrollan este síndrome durante el embarazo casi siempre deben dar a luz a sus bebés antes de término para evitar complicaciones graves.

 

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