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Se denomina así al exceso de líquido amniótico. Sus causas pueden ser normales como cuando se asocia a un bebé de gran tamaño o al embarazo múltiple. También puede ser consecuencia de una enfermedad de la madre como la diabetes, o una enfermedad del bebé como las llamadas malformaciones congénitas que pueden deberse a defectos de deglución, como obstrucciones de la tráquea, del esófago o del estómago fetal o anomalías neurológicas fetales como la anencefalia, espina bífida, mielomeningocele o hidrocefalia. El polihidramnios puede diagnosticarse en un control prenatal de rutina y se confirma con la ecografía, midiendo el volumen de líquido amniótico. El exceso de este líquido también puede aparecer sin causa alguna y el bebé puede ser totalmente normal. Riesgos: - El exceso de líquido puede desencadenar un parto prematuro. - El bebé puede no ubicarse en la posición correcta para el parto. - Al momento de la ruptura espontánea de la bolsa se puede producir una procidencia del cordón umbilical. Se te recomendará reposo para evitar el parto prematuro y si tienes dificultades respiratorias, puede realizarse un drenaje del exceso del líquido mediante una punción con un catéter intra-amniótico.
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