| Placenta: conexión vital madre-hijo |
|
Forma conexiones con el torrente sanguÃneo de la madre, del cual transfiere oxÃgeno y nutrientes a la guagua. También se conecta con el torrente sanguÃneo del embrión, del cual elimina los desechos y los transfiere a la sangre de la madre (para que sus riñones los eliminen).
A las dos semanas de la concepción se inicia la formación de la placenta, el órgano principal de conexión entre la madre y el hijo. Precisamente debido a ello es que se debe tener cuidado en el embarazo con ciertos virus que pueden atravesar la placenta como el de la rubéola, la bacteria de la tuberculosis, además de gérmenes de la toxoplasmosis y la listeria. Además es bueno considerar que sustancias como el alcohol, las drogas y algunos medicamentos también pueden llegar al organismo del feto y afectarlo. Funciones de la placenta: -Una de sus primeras funciones es liberar hormonas necesarias para el comienzo de la gestación como la gonadotropina y lactógena placentaria. La primera ordena a los ovarios frenar la ovulación y la segunda garantiza el funcionamiento de la placenta en condiciones apropiadas y evita que el sistema inmunológico rechace al embrión que se está formando. -La placenta además produce distintas hormonas como estrógenos, progesterona y prolactina, que son las responsables de los cambios corporales durante las primeras semanas de gestación. -Al inicio del embarazo se forman en el cordón umbilical dos arterias y una vena fetal que permite el intercambio de fluidos entre la guagua y la madre a través de la placenta. El feto recibe el oxÃgeno y los nutrientes que necesita a través de la vena y expulsa los desechos por las arterias. El cordón umbilical que une al feto con la placenta empieza a definirse hacia los 45 dÃas de la concepción, desde entonces, y con su medio metro de longitud, será el lazo más efectivo entre ambos. La sangre cargada de nutrientes, oxÃgeno, hormonas y demás sustancias útiles, llega al feto a través del cordón, gracias a la placenta. Por su parte, la circulación del feto elimina los deshechos por esta misma vÃa, en sentido contrario. Es asà como la madre le pasa al feto oxÃgeno, agua, sales minerales, azúcares, lÃpidos, aminoácidos, vitaminas, proteÃnas y hormonas. -Otra función de la placenta es proteger al feto de las infecciones que la madre le pueda transmitir. Le llegan las proteÃnas y anticuerpos, que le permiten ser tan inmune como la madre a ciertas enfermedades. Esta protección dura hasta sus seis meses de vida fuera del vientre materno. Desarrollo de la placentaA fines del cuarto mes la placenta ha adquirido sus caracterÃsticas definitivas y, con algunos cambios de maduración, se mantiene asà hasta el final del embarazo. Hacia el quinto mes recubre casi la mitad de las paredes del útero, alcanza los 10 centÃmetros de diámetro y 1 de ancho, pesando prácticamente 200 gramos. Hacia el final del embarazo ha duplicado este tamaño y casi alcanza al medio kilogramo de peso. Su envejecimiento, si bien lento y normal, se inicia hacia el séptimo mes. Después de que la guagua nace y se corta el cordón, el cuerpo bota la placenta a través de suaves contracciones. En ese momento los médicos verifican que no haya restos dentro de la madre, ya que pueden causar infecciones. A lo largo del embarazo la placenta estuvo sujeta al útero mediante pequeños capilares. Cuando se expulsa estos requieren tiempo para cicatrizar y hasta que ello ocurra son susceptibles a infecciones, por eso es recomendable la abstinencia de relaciones sexuales a lo menos por un mes después del parto. Problemas placentarios Los problemas placentarios se encuentran entre las complicaciones más comunes en la segunda mitad del embarazo. He aquà algunos de los problemas más frecuentes y la manera en que pueden afectar a la madre y al bebé. -Placenta previa: ocurre cuando la placenta se ubica en la parte baja del útero obstruyendo total o parcialmente el orificio de salida de la guagua. En un alto porcentaje de embarazos de entre 4 y 5 meses, puede observarse por ecografÃa una implantación de la placenta baja o previa. Más tarde, cuando el útero crece, se produce un desplazamiento de la placenta hacia el fondo del útero. En muy pocos casos este fenómeno no tiene lugar y la placenta se mantiene baja o previa -Envejecimiento prematuro de la placenta: la placenta envejece antes de tiempo y no provee al feto suficiente oxÃgeno ni nutrientes, lo que retrasa el crecimiento de la guagua. En este caso la mujer debe cuidar más su alimentación y en casos extremos se debe sacar la guagua antes de tiempo. -Desprendimiento prematuro: un hematoma entre la pared del útero y la placenta provoca que ésta se desprenda antes de tiempo. El niño deja de recibir oxÃgeno y es necesario sacar a la guagua en forma inmediata. Tienen más riesgo de sufrir este problema las mujeres con presión alta o embarazo múltiple. |



Desarrollo de la placenta