35
¿Niño o niña?, elegir el sexo de la guagua
Sin duda lo principal para cualquier padre es poder tener un hijo y que este nazca sano, pero cuando ya se llevan varias niñitas u hombres seguidos al interior de una familia, los padres comienzan a desesperarse por conseguir tener una guagua del otro sexo.

Las probabilidades estadísticamente hablando son del 50% para cada sexo. Está claro que el sexo de la guagua se determina en el momento de la fecundación y siempre viene dado por el padre. Lo que sucede es que el ser humano tiene 23 pares de cromosomas. Hay un par que nos define sexualmente, que en el hombre es XY y en la mujer XX. Los gametos o células sexuales son las únicas que no tienen pares de cromosomas, sino que tienen un cromosoma de cada tipo: el óvulo sólo tiene el cromosoma X, en cambio los espermatozoides transportan células sexuales X o Y, por lo tanto son ellos los que definen el sexo del niño/a que se acaba de fecundar. Si logra entrar un X el embrión será femenino, si lo hace un Y, será masculino. Las posibilidades de que sea uno u otro son prácticamente las mismas.

Métodos que se usan para intentar elegir el sexo

Actualmente se puede asegurar que aún no existe ningún método natural, científicamente probado, que sea útil para aumentar las posibilidades de concebir un determinado sexo. No por esto no se hacen los más variados intentos por alcanzar el ansiado hombre o mujer.
La única alternativa comprobada de poder determinar el sexo de un hijo es a través de una técnica muy sofisticada y cuestionable, que consiste en la separación en el laboratorio de los espermatozoides X de los Y, para luego realizar una inseminación artificial con los que corresponda.

Dentro de las posibilidades naturales existen las siguientes alternativas:

-Relaciones en el momento indicado: se ha comprobado que los espermios portadores del cromosoma X son de mayor tamaño y peso, lo que los hace más lentos, pero más vigorosos. Los espermatozoides portadores del cromosoma Y son más rápidos, llegan antes al óvulo y por eso se podría pensar que si el embarazo se produce cuando el óvulo ya está maduro, éstos tendrán ventaja frente a los X y habrá más posibilidades de que sea niño. En cambio, los espermios con cromosoma X son más longevos por lo que si se tienen relaciones más distanciadas a la ovulación, dos o tres días antes, hay más posibilidades de engendrar una niña, pues los Y que llegaron murieron antes de la ovulación. Sin embargo, igual el mundo científico insiste en que esto no es seguro, y que hay algo de coincidencia en que resulte ya que la probabilidad estadísticamente hablando de alcanzar el sexo deseado sigue siendo del 50%. Sin embargo, muchos padres confían en esta fórmula y para alcanzar mayor seguridad con respecto a la ovulación se hacen un seguimiento para programar los encuentros sexuales dependiendo de lo que se busca.

-Métodos caseros: aquí los distintos consejos que mezcla mitología con sabiduría popular abundan y por supuesto no hay nada comprobado. Sin embargo, debido a que son inofensivos, muchas parejas se animan a probarlos. Por ejemplo para tener un niño se recomienda mantener una alimentación en base a carnes y frutas secas, hacerse un lavado -previo a mantener relaciones sexuales- con agua con bicarbonato de sodio. Además se piensa que cuando la luna se encuentra en su cuarto menguante y es un día impar hay mayores posibilidades de concebir un varón. Por el contrario si lo que se busca es una niña se aconseja una alimentación en base a lácteos, hacerse un lavado con vinagre e intentar concebir en los días pares y de luna llena.

Sin embargo, lo único claro es que si eres una de esas desesperadas por tener un hijo hombre o una niñita mantén la calma y céntrate en lo importante. Ya es una bendición poder tener un hijo y sin duda en el momento que nazca se te olvidarán todos tus deseos y quedarás literalmente “encantada” con tu guagua, sea hombre o mujer.

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar