39
Toma nota y prepárate para el invierno
Cuando los gérmenes o agentes infecciosos como virus, bacterias u hongos atacan nuestro organismo es el sistema inmune el encargado de protegernos. Este sistema posee una “memoria” gracias a la cual elabora un defensa más fuerte en contra de los antígenos con los cuales una vez ya se puso en contacto. Así cuando el sistema defensivo se vuelve a enfrentar con un microorganismo conocido tiene más capacidad de eliminarlo. Sin duda, tener un sistema inmune más potente es la mejor protección contra las enfermedades.

A mayor contacto, mayor protección

Muchas madres piensan que mientras más aislado mantengan a su hijo menos se va a enfermar. Sin embargo, recientes estudios del Instituto Nacional de Salud y Medio Ambiente de Estados Unidos indican lo contrario. Las evidencias científicas indican que el contacto de las guaguas con otros niños mayores o con animales durante el primer año de vida ayuda a formar su sistema inmune de manera más saludable. Esta etapa es muy importante para su desarrollo, y si el niño va a al jardín infantil o tiene hermanos queda más expuesto. Esto estimula su inmunidad innata y aumenta las defensas que en la vida lo protegerán de las enfermedades que se están asociando con el medio ambiente. Según parece, la exposición a lo que podría considerarse más dañino se da en los primeros años de vida y de acuerdo a la investigación cuanto más temprano sea, mayor será la protección obtenida.

Alimentos que contribuyen a aumentar las defensas

Sin duda el buen dormir y la alimentación equilibrada son indispensables para mejorar el sistema inmune. Aquí señalamos algunos alimentos que cumplen una función importante en este sentido.

-La leche materna es el primer gran aporte al sistema inmunológico del niño. Le transfiere inmunoglobulinas y enzimas como la lisozima, protectora frente a las infecciones. Con respecto a las fórmulas infantiles, también se les añade lisozima, aunque carecen de las inmunoglobulinas que contiene la leche materna.
-El aceite de oliva, es muy rico en vitamina A, que aumenta las defensas del organismo.
-Las frutas y verduras crudas. Por su contenido en vitaminas, minerales y fitonutrientes.
-Los yogures. Las bacterias que contiene el yogur contribuyen a mejorar nuestro sistema inmunológico.
-Otros alimentos como la cebolla, el zapallo, las zanahorias, el polen, la miel, el perejil, la palta, los tomates y el pescado.

Una opción natural

También en la medicina natural existen plantas que ayudan a fortalecer nuestras defensas. La más conocida es la Equinácea. Su principal virtud radica en sus propiedades antimicrobianas en contra de bacterias, hongos y virus que la configuran como un antibiótico natural. La razón de esta propiedad se debe a su capacidad para estimular el sistema inmunitario, produciendo más glóbulos blancos.

Otra alternativa natural es aumentar el consumo de vitamina C, de vital importancia para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Esta se puede encontrar en muchas frutas y verduras y es importante destacar que una persona que se alimenta correctamente recibe todas las vitaminas necesarias y no necesita suplementos alimenticios.

Alimentos funcionales: probióticos

Los alimentos funcionales son alimentos enriquecidos que no sólo aportan a quien los ingiere beneficios meramente nutricionales sino también otros que le permiten mejorar su salud. Este es el caso de los probióticos, además de nutrir a quien los consume, colonizan el intestino modificando positivamente la flora intestinal y mejorando el funcionamiento del sistema inmune y, por tanto, la salud global del organismo. Estos están presentes en algunos productos del mercado como Chamito, Uno al Día, yogurt Kaiku y también hay productos de laboratorio más concentrados.



 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar