| Roséola infantil o Exantema súbito |
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Es una enfermedad que se presenta mucho en los niños entre los 6 y los 12 meses. De hecho es tan frecuente que pasado el año el 40% de los niños la ha padecido. La verdad es que en general es benigna y no tiene mayores complicaciones, pero asusta a las mamás ya que al niño que jugaba feliz de repente se le toma la temperatura y tiene 39 o 40 grados de fiebre sin razón aparente. No se ven otros síntomas y el menor se observa bastante bien de ánimo, pero la fiebre es alta y le dura cerca de tres días. Al cuarto día aparecen las manchas en el cuerpo. Cómo se contagia: El periodo de incubación va de cinco a quince días. Puede haber portadores sanos de la enfermedad, es decir contagiados, pero que no presentan síntomas y estos son los mayores propagadores. Se transmite a través de secreciones respiratorias y la saliva. Como todas las enfermedades eruptivas se presenta preferentemente en al final del invierno y, sobre todo, en primavera. Agente etiológico: Virus herpes tipo 6 (HHV6), virus ADN, miembro de la familia Herpesviridae. Manifestaciones clínicas: El virus fue descrito por primera vez en 1986. Afecta más a las guaguas entre seis a doce meses, aunque también se puede presentar -con menor frecuencia- en niños más grandes. Se caracteriza por comenzar con altas temperaturas que en algunos casos pueden llegar a provocar convulsiones febriles, en niños que tienden a ellas. En general el niño a pesar de la fiebre se observa en un buen estado. Después de 3 a 4 días de fiebre, aparece el exantema que es de color rosado pálido y no les pica. Se observa primero en el tronco, cuello y detrás de las orejas y puede pasar a las extremidades aunque su generalización es infrecuente. El exantema dura alrededor de 2 a 3 días. Además hay otra característica de esta enfermedad y es que cuando el médico examina al niño encuentra la faringe enrojecida y en los ganglios de la parte posterior de la cabeza con una pequeña inflamación. Diagnóstico: Se hace por el cuadro clínico y la exclusión de otras enfermedades febriles agudas. Y lo que es definitorio es la aparición de las manchas al cuarto día, cuando la fiebre va en retirada. Tratamiento: Es muy importante el manejo de la fiebre, especialmente en niños que tienden a presentar convulsiones febriles. Al ser producida por un virus no existe tratamiento específico y lo único que debemos hacer es tratar los síntomas, en este caso la fiebre elevada. Es bueno recordar que conviene mantener con poco abrigo a la guagua, darle mucho líquido y el medicamento que aconseje el pediatra para bajar la fiebre.
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