| Recurrir a los antibióticos sólo cuando es necesario |
En invierno con el aumento de las enfermedades respiratorias es normal que los niños tomen mucho más antibióticos. Es muy importante confiar en el doctor, en el sentido de que recete este tipo de medicamentos realmente cuando no hay otra alternativa y seguir sus indicaciones al pie de la letra. A veces se prescriben los antibióticos abusivamente y en otras ocasiones son los propios padres los que presionan para que se los den, buscando ver pronto aliviados a sus hijos. Sin embargo deben saber que el antibiótico es bueno para una infección bacteriana, pero tiene otros efectos. No hay que dejar de tomarlos, sino tomarlos sólo cuando son necesarios.De hecho es el uso abusivo de los antibióticos una de las principales causas del incremento de la resistencia bacteriana, es decir se le da al niño el antibiótico y su organismo ya no responde frente a este. Este problema ha llegado tan lejos a nivel mundial que la Organización Mundial de la Salud afirma que si se siguen utilizando de forma incorrecta los antibióticos, algunos virus que hoy en día no suponen ningún amenaza para la salud serán incurables dentro de 10 años. «Queremos hacer un llamamiento para que el mundo entero se movilice y haga un mejor uso de estas poderosas armas mientras exista la oportunidad de hacerlo y antes de que retrocedamos a la era anterior a los antibióticos», afirman los especialistas de esta organización. Hay que ser responsable al tomarlos… Cuando el antibiótico está mal tomado o prescrito, las bacterias desarrollan resistencia y comienzan a propagarse. Algunas pueden haber muerto gracias a la ingesta de la medicina, pero otras consiguen cambiar crear un sistema defensivo y resistir. En estos casos la persona sigue albergando esas bacterias, que le pueden causar una recaída y además las transmite. Por ejemplo si uno automedica a un hijo y le da el resto de un antibiótico que tenía, para tratarle una gripe fuerte –que es un virus- puede causarle un gran daño. Si ese niño a los tres meses contrae una neumonía bacteriana, tiene un 40% de posibilidades de haber desarrollado resistencias a las penicilinas. Es así como el tratamiento se hace muy difícil. De hecho es importante saber que los antibióticos sirven sólo en presencia de bacterias. Si la enfermedad está producida por otro microorganismo, hongo o virus, los antibióticos no tienen ningún efecto, por esto es fundamental el control médico. Mal uso de los antibióticos El mal uso de los antibióticos puede deberse a variados aspectos. Algunos de ellos son: -Automedicación: es necesario que el médico vea al niño para que le recete antibióticos, ya que debe asegurarse que se trata de una infección bacteriana. Nunca es recomendable usar restos o pedirlo en la farmacia sin receta –aunque no se pueden vender, aún en algunas partes se sigue haciendo--Incumplimiento de las dosis -Variar el horario de las tomas: por comodidad, a veces las personas se saltan la dosis de la noche. -Disminuir los días de tratamiento: es una tentación cuando se acaba el frasco y se han ido los síntomas dejar hasta ahí el tratamiento, pero se debe continuar. - Abuso en la prescripción facultativa de estos medicamentos Consecuencias del uso incorrecto: Una mala indicación o elección del antibiótico, o un mal cumplimiento de la prescripción, puede provocar: -Ineficacia terapéutica. -Desarrollo de resistencias bacterianas. -Enmascaramiento de procesos infecciosos importantes, es así como se disminuye la sintomatología pero no se cura la enfermedad. Además luego se hace más difícil de diagnosticar por métodos microbiológicos. -La enfermedad puede pasar a ser crónica ya que no se terminó con el número suficiente de bacterias, por lo que el mal persiste pero sin manifestaciones agudas. - Recaída o reinfección. |



En invierno con el aumento de las enfermedades respiratorias es normal que los niños tomen mucho más antibióticos. Es muy importante confiar en el doctor, en el sentido de que recete este tipo de medicamentos realmente cuando no hay otra alternativa y seguir sus indicaciones al pie de la letra. A veces se prescriben los antibióticos abusivamente y en otras ocasiones son los propios padres los que presionan para que se los den, buscando ver pronto aliviados a sus hijos. Sin embargo deben saber que el antibiótico es bueno para una infección bacteriana, pero tiene otros efectos. No hay que dejar de tomarlos, sino tomarlos sólo cuando son necesarios.
-Automedicación: es necesario que el médico vea al niño para que le recete antibióticos, ya que debe asegurarse que se trata de una infección bacteriana. Nunca es recomendable usar restos o pedirlo en la farmacia sin receta –aunque no se pueden vender, aún en algunas partes se sigue haciendo-