39
Cómo manejar a los niños hiperactivos

mascota-y-ninoSoledad recuerda de que la conducta de su hijo Tomás no era igual a la de todos los niños, desde el mismo momento en el que dio sus primeros pasos. “No caminaba, corría”, dice.

Por eso no la tomó por sorpresa el diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), porque ya había percibido los problemas de desatención y concentración de su hijo.

Sin embargo no ha sido fácil. La energía inagotable del pequeño desgasta al papá y a la mamá. Además, pone a prueba su paciencia.

Como sabemos la hiperactividad es un trastorno de la conducta humano que se origina en el campo de la neurología, esto abarca hoy en día un 5% de la población infantil, en donde se nota más en el género masculino que en el femenino, el principal factor que afecta a los niños hiperactivos es el déficit atencional, desarrollando al máximo su actividad motora.

Los niños que sufren de TDAH tienen dificultad para obedecer, concentrarse y permanecer durante un tiempo en la misma actividad. Los resultados en el rendimiento escolar no son buenos y las relaciones con sus compañeros, el entorno y la familia empiezan a resquebrajarse.

Síntomas en un niño hiperactivo

Tratamiento de la hiperactividad

-El tratamiento depende de cada caso individual.
-El tratamiento farmacológico es a base de estimulantes para ayudar a que el niño pueda concentrarse mejor, y sedantes en el caso de que el niño muestre rasgos sicóticos.
-El tratamiento psicoterapéutico está destinado a mejorar el ambiente familiar y escolar, favoreciendo una mejor integración del niño a la vez que se le aplican técnicas de modificación de conducta.
-El tratamiento cognitivo o autoconstrucciones, se basa en el planteamiento de la realización de tareas, donde el niño aprende a planificar sus actos y mejora su lenguaje interno. A partir de los 7 años el lenguaje interno asume un papel de autorregulación, que estos niños no tienen tan desarrollado. Para la realización de cualquier tarea se le enseña a valorar primero todas las posibilidades de la misma, a concentrarse y a comprobar los resultados parciales y globales una vez finalizada.

Los síntomas pueden ser clasificados según el déficit de atención, hiperactividad e impulsividad:
- Dificultad para resistir a la distracción.
- Dificultad para mantener la atención en una tarea larga.
- Dificultad para atender selectivamente.
- Dificultad para explorar estímulos complejos de una manera ordenada.
- Actividad motora excesiva o inapropiada.
- Dificultad para acabar tareas ya empezadas.
- Dificultad para mantenerse sentados y/o quietos en una silla.
- Presencia de conductas disruptivas (con carácter destructivo).
- Incapacidad para inhibir conductas: dicen siempre lo que piensan, no se reprimen.
- Incapacidad para aplazar las cosas gratificantes: no pueden dejar de hacer las cosas que les gusta en primer lugar y aplazan todo lo que pueden los deberes y obligaciones. Siempre acaban haciendo primero aquello que quieren.
- Impulsividad cognitiva: precipitación, incluso a nivel de pensamiento. En los juegos es fácil ganarles por este motivo, pues no piensan las cosas dos veces antes de actuar, no prevén, e incluso contestan a las preguntas antes de que se formulen.
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar