39
Reglas en la casa, límites necesarios


La vida actual ha cambiado los sistemas educativos. Los padres comparten más con los hijos y tienen una relación menos distante, pero a la vez son muchas las familias en que ambos progenitores trabajan fuera de casa y tratan de compensar el tiempo perdido con excesiva permisividad y concesiones de todo tipo.

Ya ha quedado atrás el concepto de una educación rígida y llena de castigos, pero a esta altura todos lo expertos coinciden en la importancia de que los padres pongan límites y eduquen con firmeza a sus hijos, sin dejar de lado el cariño.

Límites necesarios

No hay duda que para educar a un niño el fijar límites es necesario, pero tampoco se debe transformar el aprendizaje del menor en un listado de reglas. El ser humano necesita normas y rutinas para crecer y desarrollarse con estabilidad y seguridad emocional. Los límites le dan al niño sensación de seguridad. Cuando crecen con límites y reglas establecidas saben qué esperar ante sus acciones y saben lo que sus padres esperan de ellos.

Pero los extremos nunca son buenos, los padres demasiado autoritarios terminan por criar a niños inseguros y de baja autoestima, ya que como los menores nunca han tenido un espacio para probar y equivocarse sienten sus capacidades limitadas.

Lo mejor en este sentido, como en todo, es el equilibrio: establecer pocas reglas, pero muy claras, constantes y en aspectos relevantes para la familia.

La forma de hacerlo es estableciendo prioridades o determinando los aspectos en que los padres quieren inculcar ciertas conductas en sus hijos. Hay cinco aspectos –por estructurarlos de algún modo- que pueden ser considerados:

-Seguridad física del niño.

-Salud.

-Conducta apropiada.

-Respeto por las otras personas.

-Valores.
Hay que pensar dentro de estas áreas, qué se considera importante y es apropiado para la edad del hijo y luego dejárselo claro. Las reglas contradictorias o poco claras solo confunden y a veces llegan a generar problemas en la pareja por el poco acuerdo que existe entre ambos y el niño busca ahí el espacio para manipular. Ambos padres deben estar de acuerdo y crear un frente unido, ya que los niños desde muy pequeños lo perciben.
Otra cosa muy importante a la hora de establecer una regla es que sea muy específica y concreta, apropiada a la madurez del menor y que el niño entienda por qué se establece ese límite para que no lo vea como algo arbitrario.


En busca del equilibrio


Lo peor es vivir amenazando y nunca cumplir con lo dicho. Lo que los padres hacen con esto es renunciar a la autoridad que les corresponde. Cuando los niños son chicos, buscan reglas claras, necesitan consistencia y convicción por parte de los padres. En este sentido, las decisiones que como padre se toman no se negocian. Siempre resulta más fácil ser el simpático, pero hay deberes que por el rol mismo corresponde tomar. Es importante que el niño entienda el por qué de ciertos límites fundamentales –para que además le quede claro el contenido profundo que hay detrás de ellos- pero tampoco hay que pasarse la vida dando explicaciones de todo.

Pero… y esto es muy importante, hay que saber ser flexibles. Por supuesto que hay ciertas reglas, relacionadas con la salud o valores, por ejemplo que nunca deben cambiarse. Pero hay muchos terrenos en que sí se pueden hacer excepciones y esto es muy sano para la vida familiar. Le da dinamismo a la vida y sensación de libertad a los niños, de hecho no cabe duda de que cierta flexibilidad le da calidez y entretención a la casa.

También es importante plantear en positivo las conductas a seguir y no hacer un listado de lo que “no se puede hacer en esta casa”. Y no olvidar que si sus hijos se han portado como “angelitos” hay que hacérselos notar y resaltarlo, ya que este es el mayor empuje para un niño.
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar