| El hierro, mineral indispensable |
La carencia de hierro es el problema nutricional más generalizado del mundo. La padecen entre 4.000 y 5.000 mil millones de personas, y se calcula que 2.000 millones sufren anemia. Los más vulnerables son las mujeres y los niños de corta edad. De acuerdo a la Unicef en los países en desarrollo, el 50% de los menores de cinco años tienen carencia de hierro. El hierro pese a encontrarse en cantidades muy pequeñas en nuestro organismo, es relevante en numerosos procesos biológicos, entre ellos los relacionados con el oxígeno del organismo y los neurotransmisores. En la infancia la causa más frecuente de la carencia de hierro es la nutricional, originada por la dificultad de cubrir los mayores requerimientos de este mineral por la dieta normal de un niño pequeño, en la que predominan los productos lácteos. Esta predisposición a desarrollar anemia es aún mayor si se trata de una guagua prematura debido a sus menores depósitos de hierro al nacer y requerimientos de hierro más elevados. No es un detalle que un niño pequeño tenga anemia, ya que el hierro es fundamental para su desarrollo. Su carencia puede acarrearle retrasos en diversas áreas, como la intelectual y psicomotora e incluso puede ser la causa de dificultades de aprendizaje. Los síntomas más frecuentes de la anemia por falta de hierro son la palidez y letargo, pero la forma mejor de asegurarse es haciéndole al niño un examen de sangre para determinar los niveles de hemoglobina. Si los niveles son bajos la forma de manejarlo es con una alimentación adecuada y suplementos de este mineral en caso de indicarlo el médico. Su déficit, la principal causa de anemia infantil Se dice que hay anemia cuando la hemoglobina está por debajo de la cifra normal para la edad y el sexo. El niño nace con un valor alto de hemoglobina y esta baja lentamente durante los primeros meses de vida, para luego irse recuperando. La causa más común de anemia en los niños de 1 a 2 años, es por deficiencia de hierro, o anemia ferropénica. Es importante saber que los niños necesitan recibir una cantidad adecuada de hierro en la dieta, especialmente durante las épocas de mayor crecimiento, como son los primeros dos años de vida. De hecho, la recomendación de la Academia Americana de Pediatría para evitar la anemia ferropénica en los lactantes es muy precisa: todo niño debe recibir hierro extra en la dieta a partir de los cuatro meses de edad si está tomando fórmula, a partir de los seis meses si está con lactancia materna, o a partir del mes de edad si es prematuro. La importancia de cuidar la alimentación del niño- El lactante de término alimentado con leche materna exclusiva, pese al bajo contenido de hierro de ésta, se encuentra protegido hasta los 6 meses de vida debido a la excelente absorción que tiene del hierro de esta leche (50%). -Cuando la guagua está tomando fórmula, la madre debe preocuparse de que reciba el hierro a través de ella. Hay muchas fórmulas enriquecidas disponibles actualmente en el mercado. - A medida que las guaguas pasan a ingerir alimentos sólidos, es posible que no obtengan el suficiente hierro de éstos. Entonces a partir de los seis meses, se hace indispensable que el niño reciba hierro a través de un cereal enriquecido o con gotas de hierro dadas por el médico. -La leche líquida de vaca no es recomendable hasta el año, ya que siempre resulta más conveniente una leche de fórmula fortificada con hierro. -Hay que tener claro que las mejores fuentes alimenticias de hierro de fácil absorción son los productos de origen animal. El hierro producido por los vegetales, frutas, granos y suplementos es de difícil absorción por el organismo. Entonces si se mezcla algo de carne, pescado o carne de aves con legumbres o vegetales de hojas oscuras, se puede mejorar, hasta tres veces, la absorción de hierro de fuentes vegetales. Es bueno también al pensar en la dieta del niño, considerar que los alimentos ricos en vitamina C también aumentan la absorción de hierro. |



La carencia de hierro es el problema nutricional más generalizado del mundo. La padecen entre 4.000 y 5.000 mil millones de personas, y se calcula que 2.000 millones sufren anemia. Los más vulnerables son las mujeres y los niños de corta edad. De acuerdo a la Unicef en los países en desarrollo, el 50% de los menores de cinco años tienen carencia de hierro.
La importancia de cuidar la alimentación del niño