| Los probióticos en los niños |
Cuando consumimos algunos alimentos que contienen elementos vivos en su constitución, éstos atraviesan el estómago y el duodeno sin ser alterados y se instalan como huéspedes en la flora intestinal, quedándose en sus paredes.Las cepas probióticas tienen la característica resistir la acción de los jugos gástricos del estómago y al continuar con vida llegan al intestino y al colon dando protección al organismo. De hecho se les considera la primera defensa del organismo contra microorganismos nocivos que se inhalan o se ingieren. Se trata de bacterias “buenas”, muchas de ellas productoras de ácido láctico, como los lactobacilos y las bifidobacterias. Sin embargo, no todos los probióticos tienen las mismas características y, probablemente, tampoco tengan la misma eficacia. El tratamiento con alimentos probióticos en niños, por ejemplo después de que han tomado antibióticos en forma prolongada es muy bueno ya que sirve incluso para los menores con intolerancia a la lactosa y para guaguas mayores de 6 meses, ya que su flora intestinal está formada desde los primeros meses de vida y por lo tanto no se altera. Beneficios para la salud: -Mantienen el balance de la flora intestinal disminuyendo el desarrollo de bacterias nocivas para la salud, previenen el crecimiento de bacterias dañinas en el intestino y regeneran la flora intestinal previniendo la aparición de enfermedades infecciosas. -Se adhieren al intestino formando una barrera protectora contra las bacterias, disminuyendo las diarreas ocasionadas por virus, bacterias y parásitos, asimismo previenen la aparición de algunas alergias. En este sentido son ideales para ser usados en un niño con rotavirus, ya que se supone será un episodio más leve y de menor duración. Asimismo reducen del riesgo de diarrea asociada a antibióticos. -Fortalecen y estimulan el sistema inmunológico al favorecer la producción de sustancias de defensa, previniendo las infecciones y evitando la colonización de gérmenes patógenos. Incrementan la resistencia a ciertas enfermedades. -También se asocian a la reducción de enfermedades respiratorias. Es importante saber que… -La leche materna contribuye al desarrollo de la flora bífida. -Existen productos infantiles, como leches de fórmula con bacterias de acción probiótica comprobada. -Los alimentos como el yogurt u otros en base a leche fermentada contienen probióticos. -Existen en el mercado preparados que combinan bebidas lácteas con concentrados de cepas de lactobacillus como “Chamyto” y “Uno al día”, además de la opción de preparados farmacéuticos tradicionales en venta sin receta médica.
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Cuando consumimos algunos alimentos que contienen elementos vivos en su constitución, éstos atraviesan el estómago y el duodeno sin ser alterados y se instalan como huéspedes en la flora intestinal, quedándose en sus paredes.