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Inducción del parto
embarazada4En uno de cada cinco partos el proceso natural de nacimiento requiere una ayuda para llegar a feliz término. Sin embrago, hay que tener claro que este no es un método indicado para tener la guagua más rápido o programar el nacimiento. Se usa sólo por razones médicas cuando el prolongar el embarazo conlleva más riesgos que beneficios para la madre o el hijo.
Las razones más importantes para la intervención médica en el inicio del trabajo de parto se relacionan con la salud de la madre o del hijo.

Las más frecuentes son:

-Embarazo pasado la semana 42, ya que a esta altura la placenta se envejece y la guagua ya no se mantiene bien en el vientre materno.

-Insuficiencia placentaria que tiene al feto con poco oxígeno y nutrientes.

-Enfermedad de la mamá como diabetes gestacional, preeclampsia, hipertensión, falla renal, diabetes gestacional, colestasia intrahepática o algunas infecciones graves, entre otras.

-Guagua con enfermedad grave que requiera rápida salida del vientre materno. También se usa ante muerte intrauterina, malformaciones o sospecha de daño fetal o restricción de crecimiento intrauterino.
-Ruptura de la bolsa, pero sin inicio de trabajo de parto en las 24 o 48 horas siguientes.
-Dilatación insuficiente o detenida.

La inducción se practica a partir de la semana 38 de embarazo y lo que se hace es estimular las contracciones uterinas para iniciar el trabajo de parto. Pero no basta con tener un motivo adecuado para usar esta técnica, además hay que fijarse en que existan ciertas condiciones que lo hagan viable, como proporcionalidad entre el tamaño del feto y la pelvis materna, función placentaria óptima y estado del cuello del útero favorable.


Hay dos procedimientos farmacológicos que ayudan a inducir el parto:

-Oxitocina: hormona natural de la glándula pituitaria. Se produce a lo largo de todo el embarazo y cuando avanza la gestación estimula la actividad del útero produciendo contracciones que modifican y dilatan el cuello del útero, hasta estimular el parto. En la inducción se usa esta hormona sintética que se aplica por goteo intravenoso. Se va aumentando la dosis gradualmente a medida en que se controla el estado fetal y el de la madre, hasta alcanzar contracciones efectivas. Cuando el cuello está maduro, la oxitocina inicia una dilatación muy similar a la que se da por parto natural.

-Prostaglandina: aplicación en geles o supositorios que se usa cuando el cuello del útero no está dilatado. Favorece la maduración cervical y estimula las contracciones uterinas. El riesgo de este fármaco es una posible sobre-estimulación del número de contracciones uterinas y de su duración. Por eso es muy importante el control médico para la dosis adecuada. Este tipo de medicamento está contraindicado en personas con asma bronquial, enfermedades cardiovasculares, Síndrome Hipertensivo del Embarazo, cicatriz de cesárea anterior y/o placenta previa.

docRiesgos del parto inducido:

Es un técnica altamente usada y de pocos riesgos, sin embargo siempre es bueno estar informados:
-El mayor riesgo es que fracase e inmediatamente se debe recurrir a la cesárea.
-Otro riesgo, que no se presenta con mucha frecuencia, es que se produzca un aumento exagerado del número de contracciones, lo que puede producir efectos sobre el feto, desprendimiento de placenta o desgarros del cuello del útero.
-También se puede presentar hemorragia postparto o infección ovular.
-Prolapso del cordón umbilical, complicación rara, que pone en peligro a la guagua.

¿Se puede inducir el parto en todas las mujeres?

Nunca se puede inducir en los siguientes casos: placenta previa, cuando la guagua está de nalgas o de tronco, cicatriz uterina previa, infección por herpes genital.
Tampoco es bueno, aunque se evalúa en cada caso, cuando se trata de un embarazo gemelar o cuando la madre padece hipertensión o una enfermedad cardíaca.

 

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