La introducción de la anestesia se realiza cuando de han alcanzado los 4 cm de dilatación aproximadamente, a través de una aguja especial o catéter que se introduceen el espacio que hay entre dos vértebras de la zona lumbar. La epidural llega a su máximo efecto transcurridos unos 20 ó 30 minutos del inicio del procedimiento. A partir de este momento, la infusión de la anestesia se realiza de forma ininterrumpida, a lo largo de todo el parto.
Con la anestesia epidural ya no sentirás el dolor de las contracciones, sino una sensación de adormecimiento en la zona abdominal y parte de las extremidades inferiores, pudiendo llegar incluso a la insensibilidad.
Conversa con tu doctor si quieres que te anestesien durante tu parto. Algunos sectores de la comunidad científica no están a favor de su uso por diversas razones:
- El posible daño que causaría la anestesia al bebé. Sin embargo, la anestesia epidural que se administra en la actualidad ha reducido prácticamente a cero las posibilidades de complicaciones en el recién nacido.
- Los riesgos para la madre: se estima que aproximadamente el uno por ciento de las parturientas experimenta efectos secundarios, tales como dolor de cabeza, descenso de la presión arterial, mareos o sensación de dificultad al respirar. Las contraindicaciones de esta técnica se dirigen a aquellas mujeres que padecen algún trastorno importante de la coagulación, una infección grave o una enfermedad neurológica. También se desaconseja su uso si la parturienta presenta una desviación grave de columna vertebral, o ha sido previamente intervenida en esta región.
- A pesar de los riesgos anteriormente señalados, es importante destacar un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad de Toronto, en Canadá, que demuestra que esta anestesia no aumenta el número de cesáreas, un dato ampliamente discutido por los médicos, ni alarga la duración del parto. Tampoco se ha comprobado que afecte la habilidad de la mujer para controlar los músculos que trabajan en el parto.
Generalmente durante el parto vaginal es necesario practicar una episiotomía, esto es, una incisión en el periné para ayudar a ampliar el canal por donde saldrá el bebé. No sentirás nada, pues la zona estará anestesiada, y la recuperación dependerá de cómo evolucionen los puntos que el doctor te realice en la zona afectada.
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