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Parto en el agua

Cuando las contracciones se vuelven más dolorosas y menos eficaces, el descansar en el agua caliente suele proporcionar alivio, especialmente a las mujeres cuya dilatación no progresa más de cinco centímetros.

El agua relaja los músculos y para el bebé, que está habituado a la inmersión en el líquido amniótico, entrar directamente en contacto con un medio que le resulta familiar, de una forma no violenta y sin traumas es muy beneficioso. El recién nacido se coloca sobre el vientre de la madre para que ésta pueda darle un suave masaje mientras permanecen los dos dentro del agua.

 

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