- Si es una astilla de cristal, no intervengas ya que podría romperse. Acude al médico.
- Si es de madera y alcanzas a ver uno de sus extremos: con la ayuda de unas pinzas esterilizadas, trata de extraerla. Luego, haz sangrar un poco la herida, lava y desinfecta.
- Si la astilla está muy hundida, no hurgues y acude al médico que podrá extraerla con anestesia local y practicarle una inyección antitetánica.